20.7.09

Red de intercambios de programas de educación especial

Servei Educaciu Centre d’Art La Panera de LLeida


Desde el mes de noviembre de 2008 y hasta abril de 2009, los equipos educativos del Centre d’Art la Panera, el CDAN de Huesca, Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma y el Centre Regional d’Art Contemporain Languedoc-Roussillon de Sète, Francia, han llevado a cabo un proyecto denominado “Red de intercambios entre programas de educación especial de centros de arte contemporáneo de la Euroregión Pirineos-Mediterráneo”, realizado una serie de estancias formativas, de entre dos y tres días de duración, en cada uno de los centros.


Durante estas estancias, cada uno de los centros ha presentado al resto su situación respecto del trabajo con personas con discapacidad intelectual, así como la realidad territorial de las asociaciones o colectivos con los que habitualmente trabaja o que, por alguna circunstancia, pudiera ser interesante para el proyecto. Para ello, se contó con la presencia de diferentes profesionales, de muy diversos campos: la psiquiatría, la psicología, el trabajo social, el trabajo asistencial, la creación plástica, la música, la danza, etc.


Entendemos que las instituciones artísticas (museos y centros de arte) deben ser espacios comunitarios y esperamos, a través de este proyecto, fomentarlas como un lugar inclusivo, que evite las barreras todavía existentes, la estigmatización y el aislamiento que estos colectivos padecen en nuestra sociedad. Pensamos que mediante el trabajo a través del arte contemporáneo se puede llegar a tal fin.


A partir de esta red de intercambios entre programas de educación especial de centros de arte contemporáneo, nace la segunda edición del Seminario de Arte Contemporáneo y Educación Especial de La Panera de Lleida. El seminario tuvo como objetivo ofrecer los resultados de este trabajo de investigación entre los cuatro centros de arte. Así mismo, durante los dos días del seminario diferentes profesionales del ámbito socio-sanitario y de la cultura contemporánea dieron a conocer sus experiencias en torno a este tema.


Desde la organización del seminario se abrió una convocatoria en la que pudieron presentar sus propuestas tanto museos como centros que asisten a personas con discapacidad intelectual y enfermedades mentales, al margen de los centros participantes en el proyecto. De todas las propuestas recibidas se hizo una selección de aquellas que por sus características se ajustasen más a las líneas de investigación del proyecto Por otro lado, algunos de los profesionales que participaron aportándonos formación durante el proyecto de intercambio fueron invitados al seminario para explicar sus experiencias. Dichos profesionales fueron: Mara Diersen (neuróloga e investigadora del Centro de Regulación Genómica de Barcelona y Premio Nacional de Cultura Científica de la Generalitat de Cataluña), Jordi Canudas e Isabel Banal (artistas visuales y profesores de la Escuela Massana de Barcelona, que conjuntamente han dirigido dos talleres con personas con discapacidad, uno en la Casa Dalmases de Cervera y otro en el antiguo Mercado de Santa Teresa de Lleida), Miquel Gallardo (ilustrador de prensa, libros infantiles, cómics, y cartelista. Autor del libro María y yo) y Àngels Ponce (terapeuta familiar, colaboradora de Nexe Fundació, entidad que presta atención global a niños con pluridiscapacidad, y de APPS, Federación Catalana pro Personas con Discapacidad Intelectual) que conjuntamente han publicado el libro ¿Qué le pasa a este niño?, y Marie Louise Botella (directora de Artes Visuales del 3bisF, Lieu d’arts contemporains).


Con el fin de tener una visión interdisciplinar, que no se basase únicamente en las experiencias relacionadas con la creación contemporánea se organizó una mesa redonda con profesionales del ámbito socio-sanitorio en la que intervinieron: Maribel Morueco (psicóloga y directora gerente de la Asociación de Padres de Niños Autistas de Baleares Gaspar Hauser), Alicia González Guillén (psiquiatra y subdirectora de Rehabilitación del Área de Salud Mental del Hospital Santa María de Lleida) y Nati García (auxiliar de clínica y educadora del Centre de día de salud mental del Hospital Santa María de Lleida).


En cuanto a la participación de esta segunda edición podemos afirmar que ha tenido una gran acogida por parte de los asistentes, han sido 75 personas procedentes de ámbitos profesionales muy diferentes como el de los museos, el mundo artístico, educativo el ámbito socio-sanitario, de todo el territorio nacional.


El principal objetivo, tanto del proyecto como del seminario, ha sido elaborar una serie de directrices basadas en un plan de actuación que mejore la calidad de atención ofrecida a este público. Estas pautas y otros artículos de profesionales vinculados a al ámbito de la educación especial, se recogerán en una publicación que estará disponible a finales de 2009 o principios de 2010.


Después de esta experiencia podemos concluir que el arte y la creación contemporánea procuran herramientas a las personas con discapacidad para que puedan desarrollar su autonomía personal, expresarse como individuos y aproximarse a su realidad inmediata. Y por tanto, consideramos que todos estos elementos les pueden facilitar su inclusión social y normalización. Así como también que la relación de colaboración entre las entidades culturales y las que atienden a personas con discapacidades y enfermedades mentales es indispensable para poder llevar a cabo proyectos de este tipo.


1/Un modelo inclusivo de escuela desde el arte. El caso de Escuela 2 a cargo de Ricard Huerta (profesor titular de la Universitat de València, miembro investigador del Instituto Universitario de Creatividad e Innovaciones Educativas) y Loli Soto (profesora del colegio Escuela 2, profesora asociada del Departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal de la Universitat de València); Cultura visual y adolescentes hospitalizados. Generación de imágenes en espacios de encierro a cargo de Clara Mejías (becaria de investigación FPU del Departamento de Didáctica de la Expresión Plástica de la Universidad Complutense de Madrid e investigadora del GIMUPAI) y Noemí Ávila (profesora del Departamento de Didáctica de la Expresión Plástica de la Universidad Complutense de Madrid e investigadora del GIMUPAI); El arte como herramienta transversal a cargo de Noelia Nadal y Carme Núñez (educadoras sociales en el ámbito de la discapacidad intelectual del Centre Assistencial Sant Joan de Déu de Almacelles); Experiencias educativas de educación especial en el Museo Picasso de Málaga a cargo de Elena Aparicio Mainar (coordinadora del Departamento de Educación del Museo Picasso de Málaga); Especies de Espacios: un espacio de oportunidades para el desarrollo personal y social de las personas con discapacidad intelectual en el Museo Reina Sofía a cargo de Santiago González D’Ambrosio (coordinador de programas de accesibilidad. Departamento de Programas Educativos del MNCARS); De las aulas a la ciudad. Colaboraciones paralelas. Talleres creativos en torno a la obra de Jorge Oteiza en el Centro de Educación Especial el Molino a cargo de Aitziber Urtasun Pineda (responsable del Departamento de Didáctica del Museo Oteiza)

7.6.09

Una intervención educativa global para la exposición "Las Maculaturas de Tharrats"

Eneritz López y Magali Kivatinetz

¿Cómo abordar la construcción de un lugar específicamente educativo y participativo dentro de una exposición como “Les maculatures de Tharrats”?, ¿de qué manera permitir a los visitantes conectarse con esta peculiar técnica y con su autor?, ¿qué estrategias utilizar para fomentar una participación activa a la vez que una comprensión significativa de las obras expuestas?
Estas son algunas de las preguntas que nos asaltaron ante la propuesta de crear un espacio interpretativo -incluido dentro de la propia sala de exposición- que permitiera a los públicos relacionarse con las maculaturas de Tharrats. Desde el principio sabíamos que no queríamos hacer una ‘sala didáctica’ convencional repleta de material para leer ni tampoco proponer alguna actividad popular con una finalidad meramente lúdica.
Nuestra idea tenía más que ver con plantear un proyecto educativo integral, dirigido a todos los posibles visitantes de la exposición, que proporcionara espacios para la documentación al mismo tiempo que contemplara propuestas plásticas de experimentación, y que permitiera una participación activa y coherente a distintos niveles. Pero, ¿qué propuestas podríamos incluir en la sala que fueran atractivas y que a la vez estuviesen relacionadas con las obras expuestas?, ¿qué tipo de mecanismos de participación podríamos elaborar para fomentar una intervención significativa por parte de los usuarios?
Un espacio educativo-participativo dentro de la exposición: tres ámbitos, tres aproximaciones
Partiendo de estos interrogantes, hemos propuesto tres ámbitos diversos para tratar los diferentes aspectos que nos interesa resaltar de Tharrats y sus maculaturas. En todos ellos queremos situar a los públicos en un espacio comprensible y cómodo que les motive a quedarse, a leer, a observar, a interesarse por las propuestas, en fin, a participar y disfrutar.  

Ámbito de documentación: conociendo al artista en su contexto
Nuestra intención inicial era presentar al artista en su contexto y dar a los usuarios de la exposición herramientas para ubicarse en la época en la que Tharrats trabajó. Asimismo nos parecía importante proporcionarles un dispositivo de intervención donde poder plasmar sus vivencias en relación a los acontecimientos vitales del artista. De estos planteamientos surge el ámbito de documentación conformado por dos partes que recrean el lugar de trabajo de Tharrats: una pequeña sala de estar habilitada como zona de lectura y un estudio donde contextualizar la figura del artista. Con esta ambientación aspiramos a representar un lugar íntimo, cálido, privado, desordenado, donde el espectador se sienta un tanto voyeur.
- La sala de estar o espacio de información: esta zona, amueblada con un sofá y varios pufs, está pensada para que el visitante pueda sentarse cómodamente a leer algunos libros y catálogos colocados a su alcance. Además, en un lugar cercano presentamos una mesa de interpretación que contiene documentación relevante, sorprendente y curiosa sobre Tharrats y su obra que permitirá a los espectadores comprender más profundamente la época en la que vivió y trabajó este artista. Para ello, también podrán visionar tres videos-documentales breves que profundizan en distintos aspectos de su vida y su arte.
- El estudio o espacio de contextualización: en este sector, más íntimo y personal, pretendemos que el espectador conozca en profundidad al artista, situándolo en su contexto familiar, social, político y personal, y ubicando su obra artística dentro de unos parámetros espacio-temporales. Por ello, colocamos un escritorio (aludiendo a su faceta de escritor e intelectual) y fotografías de escenas familiares y de momentos significativos de su carrera.
En este mismo ámbito introducimos el espacio titulado “Nuestra memoria” donde presentamos una línea del tiempo que recoge los principales acontecimientos de la vida de Tharrats e invitamos a los visitantes a intervenir sobre ella, escribiendo y pegando post-its con los sucesos que fueron importantes para ellos, su familia, su barrio o su país en esas mismas décadas. Con esta iniciativa queremos promover que entre todos los visitantes se vaya construyendo un mapa de nuestra memoria colectiva.
En resumen, a través de todos los elementos incluidos en este ámbito (catálogos, vídeos, fotografías, documentos, recreaciones de espacios personales del artista, invitaciones a participar) queremos que los públicos de esta exposición puedan aprender sobre Tharrats, su época y su obra mediante una experiencia agradable, significativa y envolvente. 
Ámbito de conexiones o cómo vincular la obra de Tharrats  con otras expresiones culturales y artísticas

Por otro lado también nos parecía fundamental fomentar la idea de que una obra de arte siempre suscita múltiples relaciones y enfatizar que cualquier persona puede encontrar vínculos entre sus experiencias, sus imaginarios, sus saberes y piezas artísticas. Por ello, incluimos este ámbito donde los públicos pueden conectar las obras de Tharrats con otras expresiones culturales, artísticas e incluso cotidianas. Bajo tres títulos sugerentes, reunimos sobre una pizarra blanca una serie de ilustraciones, preguntas y frases que constituyen el germen de tres diferentes constelaciones. Cada una de ellas, va creciendo en base a las relaciones –siempre sorprendentes y cambiantes- que los visitantes aportan mediante escritos y/o dibujos realizados con rotuladores en los espacios dispuestos para ello. Las temáticas de estas constelaciones son:
- El proceso: la paradoja de la originalidad surgida de un trabajo en serie. Las maculaturas de Tharrats son piezas únicas y originales a pesar de que parten de un papel impreso salido de una máquina de imprenta, paradigma del trabajo en serie. Partiendo de esta idea, relacionamos su obra con aquella de artistas que se dedican a transformar, personalizar y, en fin, hacer propio y único, piezas fabricadas en serie. Además, también establecemos vínculos entre esta actitud artística y otras acciones más populares como, por ejemplo, modificar una valla publicitaria con un spray por parte de un grafitero o tunear un coche según los gustos del propietario.
- Un material desechable o fallido como inspiración y soporte: Tharrats partía de hojas mal impresas que iban a tirarse a la basura (eran las que se atascaban en la máquina o las que se usaban para limpiar los rodillos) y a partir de sus manchas y marcas fallidas se inspiraba y comenzaba a intervenir sobre ellas para crear sus “maculaturas”. En relación a este concepto, mostramos cómo hay personas que encuentran utilidad a objetos que otros han desechado y, en este sentido, encontramos otros artistas contemporáneos que trabajan a partir de lo que la sociedad desecha, recuperándolo, manipulándolo y convirtiéndolo en su proyecto artístico personal.
- El motor de su obra: el compromiso social e intelectual con su época: En el panorama cultural y artístico desolador de la Cataluña de finales de los años 40, Tharrats participó en la fundación del grupo Dau al Set y durante casi una década editó la revista que se distribuía de forma clandestina. A partir de esto, incitamos la búsqueda de relaciones entre esta publicación y otros productos que han contribuido a la difusión de ideas rompedoras. Por otro lado, basándonos en su ímpetu intelectual y en el compromiso que mostró con la sociedad en el momento que le tocó vivir, lo podemos relacionar con otros artistas y personas de todo tipo, que también han sido agitadores políticos potenciando la recuperación artística y cultural.
Ámbito de experimentación: ¿te apetece probar a pintar sin pintura?
Finalmente, y no por ello menos importante, consideramos necesario incluir también dentro del espacio expositivo un ámbito de experimentación en el que los visitantes puedan aprender sobre la técnica gráfica que utilizaba Tharrats y además participar activamente en un taller. Para ello, en este espacio invitamos a desarrollar una actividad plástica a todas las personas que lo deseen, quienes posteriormente podrán dejar expuesta su creación –en una cortina especialmente diseñada para ello- aportando un nuevo elemento a la exposición y contribuyendo de esta manera a ir formando un original mural progresivo y colectivo. Para que nadie se sienta desorientado a la hora de realizar este taller –titulado “¿Otras formas de pintar?”- se podrá leer en la pared un texto que detalla la propuesta de forma accesible y sencilla. 
Otra de las finalidades de este ámbito es conocer cómo Tharrats realizaba sus maculaturas y por ello disponemos un panel interpretativo que muestra su proceso de trabajo con ilustraciones y breves textos explicativos. Junto a este plafón se puede ver un secador de grabados con facsímiles de maculaturas, con el objetivo de que los visitantes observen de cerca tanto su anverso como su reverso. Por último, en este sector también hemos colocado una máquina de imprenta Boston, igual que la que utilizaba Tharrats para imprimir los ejemplares de Dau al Set.
Actividades educativas. Una propuesta específica para cada público

Dentro de nuestro proyecto educativo para esta exposición, también contemplamos el diseño de distintas visitas-taller para la comunidad escolar, así como para otros colectivos procurando siempre que todos los públicos puedan relacionarse con las obras desde sí mismos y aprender sobre ellas a partir de vincularlas con sus propias experiencias, ideas y percepciones. En concreto, para el diseño de estas propuestas educativas partimos de la idea de que las maculaturas de Tharrats nacen de su búsqueda e investigación de los errores, es decir, las manchas de color de los papeles sobrantes o mal tirados que se producían en la imprenta de su familia. En este sentido, recuperamos la idea de que este artista, a partir de las manchas que tenía a su alcance en su vida cotidiana trabajaba en la búsqueda de formas nuevas, produciendo imágenes diferentes a través de la manipulación de esas hojas impresas fallidamente mediante tintas, frotando, imprimiendo de nuevo, pegando elementos, etc.
Específicamente para los alumnos de primaria ideamos la visita-taller titulada “Las manchas no son lo que parecen”, basándonos en la idea del azar, de lo espontáneo y de la improvisación como fuente de inspiración para la creación artística. Por su parte, la propuesta diseñada para los estudiantes de secundaria en adelante –denominada “Expresando sensaciones con colores” - gira en torno a temas como la libre expresión, el arte como posibilidad de transgresión, la inspiración o la abstracción y profundiza en el contexto histórico que rodeó al artista y que posibilitó la creación de estas obras. Finalmente, para familias, planteamos una visita-taller con el título de “¿Qué hay detrás de mi mancha?”, dirigida a que tanto adultos como niños puedan aprender a partir del proceso creativo de Tharrats y su contexto sociocultural. Durante la actividad se remarca la repercusión y originalidad de la técnica de la maculatura, dialogando sobre el proceso creativo de Tharrats y los diversos elementos que usaba en sus obras.
La metodología base de estas actividades educativas, que tienen lugar dentro de la exposición y en un espacio específico de taller, consistirá en un continuo diálogo e intercambio de visiones entre educadoras y visitantes. Además de fomentar la expresión oral entorno a las piezas expuestas, facilitamos la exploración de temas relacionados con el proceso creativo de este artista, así como con las circunstancias de producción y circulación de las obras. Para nosotras es imprescindible que las dinámicas tengan una fuerte conexión con el mundo cotidiano de los participantes para provocar así un aprendizaje significativo. Además, todas las propuestas están dirigidas a impulsar el trabajo cooperativo, así como el respeto y la tolerancia hacia las distintas opiniones de todos los integrantes del grupo. En conjunto todo el proyecto trabaja aspectos fundamentales para el desarrollo social y emocional de niños y adultos, proporcionando una experiencia educativa original y contemporánea en la que los participantes son los líderes y responsables de su propio proceso de aprendizaje.
Reflexiones
Con la realización de este proyecto de comisariado educativo hemos pretendido que la visita a la exposición fuera significativa para los públicos, ofreciéndoles múltiples posibilidades de interpretación de las obras relacionadas con su contextualización, el conocimiento del artista como persona y la participación activa. Nos ha interesado especialmente  dar a los visitantes herramientas para entender que las obras de arte pueden ser vistas, analizadas y comprendidas de múltiples modos. Con ello, perseguíamos convertir a la audiencia de esta exposición –normalmente pasiva- en usuarios, es decir, en personas que se sienten motivadas a hacer sus propias aportaciones en la exposición, contribuyendo a su desarrollo. 
Uno de nuestros propósitos ha sido dar a conocer al artista desde varias perspectivas, mostrando su carrera artística, sus influencias, sus orígenes y también sus facetas más personales, entre otros aspectos. Por ello hemos elegido exponer junto a sus famosas maculaturas, elementos que recogen su trabajo y su vida, tales como fotografías, cartas, anotaciones propias e incluyo billetes de tren y otros testimonios de sus continuos viajes. De esta manera pretendemos desmitificar la figura del artista como genio creador, presentando a Tharrats como una persona trabajadora, creativa, audaz e inquieta. 
Por otro lado, desde nuestro punto de vista, es esencial enseñar cómo las obras de arte pueden dialogar con otras piezas artísticas, objetos o expresiones creativas. Así contribuimos a difundir la idea de que tanto los artistas como sus trabajos influyen y son influenciados por diferentes experiencias cotidianas. Por ello, ofrecemos un espacio para que los visitantes puedan conectar las obras expuestas con sus propias vivencias, invitándoles a dejar su impronta en la exposición, haciendo así que crezca y cambie diariamente. Para nosotras esto significa ofrecer una perspectiva abierta de interpretación permitiendo que, más allá de la visión del comisario o del propio artista, otras voces intervengan a la hora de analizar y presentar el trabajo del artista.
Somos conscientes de que no es habitual encontrar planteamientos de estas características en exposiciones de nuestro contexto y asumimos el riesgo que supone, ya que como visitantes no estamos acostumbradas a encontrarnos con este tipo de montajes. Sin embargo, en esta ocasión hemos apostado por diseñar estos espacios de interpretación abierta dentro de la propia muestra, compensando las convenciones expositivas donde los discursos teóricos complejos y prácticamente inaccesibles son moneda corriente.
Por último, nos gustaría resaltar que la compleja construcción de este proyecto ha supuesto para nosotras un reto muy interesante por diversos motivos. En primer lugar, por haber tenido la oportunidad de trabajar con un heterogéneo equipo de profesionales, permitiéndonos contrastar distintos puntos de vista. En relación a esto, queremos destacar que el modelo horizontal de trabajo en el que hemos estado inmersas ha posibilitado que las negociaciones hayan sido fruto de la escucha y el diálogo dentro de este peculiar grupo multidisciplinar.
En síntesis, lo que nos interesa resaltar de este proyecto de comisariado educativo es que quizás no podemos prever con precisión qué reacciones (de sorpresa, impacto, aprendizaje, inquietud…) provocará su materialización entre los públicos, pero de lo que sí estamos seguras es del intenso aprendizaje que su diseño y construcción ha supuesto para todas las personas que hemos estado involucradas en este desafiante proceso.  
Este articulo ha sido publicado en el catálogo de la exposición itinerante (2009-2010) “Las maculaturas de Tharrats”, organizada por el Área de Cultura de la Diputación de Barcelona, en convenio con el Ayuntamiento de Pineda de Mar y la Fundación Tharrats de arte gráfico.
Más información en: http://www.diba.es/oda/tharrats.asp 

6.5.09

¿Para qué vienen los docentes al museo? Análisis de las expectativas de los docentes en sus visitas al Museo de Ciencias Naturales de Barcelona


Pere Viladot
Museu de Ciències Naturals de Barcelona

Introducción
A menudo surge un comentario entre los gestores de los DEAC de museos en el sentido de que los docentes que organizan visitas a nuestras instituciones lo hacen para “pasar el rato” o como fruto de una programación de salidas lúdicas aprobadas por el Consejo Escolar a principio de curso. Más allá de intuiciones o sensaciones, ¿qué base empírica tienen estos comentarios?
En el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, quisimos comprobarlo realizando un estudio que forma parte de una investigación más amplia. El uso de metodologías de investigación cuantitativa, ofrece unos resultados que dejan de ser fruto de intuiciones o saberes más o menos compartidos y pasan a ser fruto de una investigación aún incipiente pero con las garantías de una metodología contrastada desde la Universidad de Barcelona[i].


El objeto de la investigación ha sido las actividades escolares y más concretamente los docentes que deciden traer a sus alumnos para realizar alguna actividad dirigida por un educador del equipo del museo o una visita a las exposiciones de forma autónoma. Esta decisión ―¿por qué?― se concreta en unas expectativas sobre lo que pretenden conseguir ―¿para qué?


Del análisis de las encuestas que rellenan los docentes al terminar las actividades ―unos 800 cada curso―, se puede afirmar un alto grado de satisfacción con éstas. De todas formas, como la interacción con los docentes es muy débil ya que el contacto previo se limita al momento de la información y reserva de la actividad y a un breve comentario inicial del educador con el docente antes de iniciar la misma no podemos tener una información fiable de los motivos ni de los objetivos que pretenden conseguir con la visita.
¿Qué les motiva a venir al museo? ¿Qué esperan encontrar? ¿Cuáles son sus objetivos pedagógicos? Como decíamos al inicio, una respuesta fácil y muy común es la de que vienen a pasar el rato o bien a que se les haga una clase. ¿Hasta qué punto es esto cierto? ¿Cuántos de los docentes que conciertan una actividad lo hacen por estos motivos? ¿Una actitud pasiva implica en todos los casos una dejación de su responsabilidad o puede significar una confianza en el buen hacer del equipo educativo del museo?


Antecendentes
Todas estas y muchas otras preguntas son las que llevaron al autor a plantearse el estudio. Pero, ¿había algún estudio similar previo? Revisando la bibliografía se observó que el tema de las motivaciones o expectativas del profesorado no ha gozado de demasiados trabajos de investigación. Hasta el momento, el autor tan solo ha encontrado tres trabajos referentes a las expectativas del profesorado lo cual no quiere decir que no existan más, habrá que seguir investigando al respecto.


De los tres, el más interesante por referirse específicamente al ámbito de los museos de ciencias es el del profesor James Kisiel (2005) de la California State University que realizó una investigación sobre las motivaciones de los docentes del área de Los Ángeles (USA) para planificar lo que ellos denominan una excursión a un museo de ciencias. El trabajo, llevado a cabo en base a una encuesta a 110 profesionales del nivel equivalente a 4º o 5º de Primaria (Upper Elementary), y a partir de una pregunta de respuesta abierta, define ocho motivaciones. De ellas, conectar con el currículum con el 90%, es la motivación más citada por los docentes, seguida de proporcionar experiencias de aprendizaje con el 39%. Ante este resultado surgido a partir de una pregunta de tipo abierto en la que los docentes expresaban en un 90% la conexión con el currículum como motivación más citada, nosotros nos preguntábamos si puede ser de otra manera ¿Es posible organizar una salida escolar con todos los problemas organizativos y económicos que comporta si no se realiza para desarrollar algún tema curricular?

Metodología
En nuestro estudio se optó por realizar una investigación de tipo cuantitativo (Corbetta, 2003), a partir de una encuesta mediante cuestionario con preguntas cerradas a todos los profesores ―311―, que el curso 2007-2008 habían reservado alguna actividad en el museo a fecha 31 de Enero de 2008. Se procedió en primer lugar a elaborar una clasificación de las salidas que los docentes realizan al museo en base a dos parámetros complementarios. En primer lugar el grado de vinculación con el currículum que el docente otorgaba a la salida y en segundo lugar el momento del desarrollo del tema en que esta se producía así como los objetivos de enseñanza – aprendizaje que pretendía con ella (Del Carmen y Pedrinaci, 1997; Pujol, 2003, Pujol, 2007 y Tomàs, 2007).
Resultados
Los cuestionarios válidos para el propósito de la investigación fueron 77 ―24,7%―, los datos de los cuáles fueron tratados estadísticamente obteniéndose los resultados que se exponen a continuación En el cuadro 4, se pueden observar los resultados en cuanto al grado de vinculación con el currículum.

Destaca el 74 % de la respuesta “Ampliar contenidos de mi programación” seguido de “Que los alumnos aprendan alguna cosa que se pueda aprovechar en el aula” con un 47% de respuestas marcadas. Así pues podemos deducir que la mayor parte de las visitas al museo se producen con una expectativa media en cuando al grado de vinculación con el currículum, son salidas ilustrativas o de ejemplo. También es necesario reseñar que un 25% de los docentes marcaron “Complementar la salida con el grupo” como opción. Hay que tener en cuenta que muchos de ellos también marcaron alguna otra respuesta al ser una pregunta de respuesta múltiple. En último lugar se constata que sólo un máximo de un 14% se plantea la salida como parte esencial de lo que se desarrolla en el aula.
En cuanto a los objetivos de enseñanza – aprendizaje de los alumnos y en qué momento del desarrollo del tema se produce la salida, las respuestas se pueden observar en el cuadro 5:
Si se analizan los resultados, vemos que prácticamente la mitad de las respuestas se refieren a salidas que se producen en el momento de aplicar o sintetizar un tema que se ha trabajado anteriormente en el aula, principalmente con el objetivo de “establecer relaciones significativas entre diversos contenidos trabajados anteriormente”. En segundo lugar hay que destacar que la otra mitad de las respuestas, se reparten de forma equitativa entre los docentes que plantean la salida como introducción de un tema ―para favorecer la motivación inicial o para establecer conexiones significativas con los conocimientos previos― y los que realizan la salida mientras se está desarrollando un tema con la finalidad principal de introducir nuevas informaciones.

Conclusiones
  1. La mayoría de los docentes que visita el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, lo hace con la intención de ampliar contenidos de su programación. Sin embargo, un 25% confiesa que lo hace para complementar la salida con el grupo. ¿Qué estrategias debemos implantar en el museo para reducir este porcentaje y favorecer así a los docentes que se plantean la salida como un recurso didáctico más? He aquí un reto importante.
  2. El momento en el que se produce la salida se reparte entre los que desean aplicar conocimientos desarrollados previamente en el aula i aquellos que desean introducir nuevos conocimientos ya sea para iniciar un tema nuevo o para reestructurar un tema que se está desarrollando. Este hecho nos plantea una gran dificultad en el momento de diseñar las actividades, obligándonos a una gran flexibilidad y a una formación de los educadores que permita adaptar los contenidos a los objetivos de los docentes, cambiantes en un mismo día y para una misma actividad.
  3. Las demandas de amenidad, complementariedad, aplicabilidad, introducción de informaciones nuevas, etc., se vinculan con la generación de curiosidad, la sorpresa, la novedad, la manipulación de objetos reales, etc., que en definitiva son los elementos diferenciales de un museo de ciencias naturales respecto al aula. Sin embargo, un museo de estas características tiene otros muchos valores como son la investigación científica o la conservación y documentación de las colecciones, prácticamente desconocidos por parte de los docentes. Estamos plenamente convencidos de que un mayor conocimiento de todas las funciones del museo, puede hacer variar las expectativas previas de los docentes.

Referencias bibliográficas


  • CORBETTA, P. Metodología y técnicas de investigación social. Madrid: McGraw Hill, 2003
    DEL CARMEN, L.; PEDRINACI, E. "El uso del entorno y el trabajo de campo", en DEL CARMEN, L. (coord.). La enseñanza y el aprendizaje de las ciencias de la naturaleza en la educación secundaria, Barcelona: ICE / HORSORI, 1997, p. 133-154
  • KISIEL, J.F. "Understanding Elementary Teacher Motivations for Science Fieldtrips", en Science Education, vol. 89, 2005, p. 936-955
  • PUJOL, R.M. Didáctica de las ciencias en la educación primaria. Madrid: Síntesis Educación, 2003
  • PUJOL, R.M. "Aquests mestres! Inquietuds i expectatives del professorat". I Jornades de Formació per Educadors de Museus i Centres de Ciència, 2007
  • TOMÀS, C. "Les activitats educatives en museus i centres de ciència". I Jornades de Formació per Educadors de Museus i Centres de Ciència, 2007

14.4.09

Inauguraciones infantiles

Equipo del DEAC del Centro Atlántico de Arte Moderno, Gran Canaria
Equipo del Centro de Recursos Educativos del Mar del Museu Marítim de Barcelona



Nos olvidamos de la importancia que tiene el niño
dentro del museo.
Si los primeros contactos de él con el centro producen un rechazo,
difícilmente será recuperable esa persona ya adulta para el Museo
No debemos olvidar que ellos, son el público del mañana.
Un café distendido entre colegas de diferentes museos puede dar para mucho. En las XIV JORNADAS DEAC de las Palmas de Gran Canaria el equipo del departamento de educación y acción cultural del Centro Atlántico de Arte Moderrno, anfitriones del congreso, explicaba al del Museu Maritim de Barcelona, asistente a las Jornadas, cómo desde el año 2002 llevan organizando Inauguraciones Infantiles de las exposiciones temporales que ellos realizan, las cuales cuentan con una gran expectación por parte de las familias.


La intención del DEAC del CAAM a la hora de crear estas Inauguraciones era romper la diferencia entre el trato que recibe el adulto, cuando se le hace partícipe de la vida en el museo, y la que recibe el niño, al cual sólo se le ofrece una perspectiva educacional: “ Al museo sólo voy a aprender”. Por lo tanto nuestra meta era cambiar ese pensamiento por : “ Al museo voy a ver, sentir, relacionarme y aprender”. De esta manera acercábamos el museo a los niños para crear en ellos el hábito de ir no sólo con los colegios o con sus padres, para realizar talleres, sino a ver la exposición y sociabilizarse con otros niños; a compartir y hablar sobre las obras expuestas en el museo. Todo ello con un claro objetivo: volver a visitarlo.


La idea gustó mucho al equipo catalán, que no tardó en organizar sus propias inauguraciones infantiles, también con resultados muy satisfactorios.


Este artículo recoge las dos experiencias, a sabiendas que hay otros museos o centros culturales, como el CDAN, de Huesca, que también las están realizando.


¿INAUGURACIONES INFANTILES POR QUÉ?


Las inauguraciones, como los estrenos teatrales y tantos otros acontecimientos similares, son la presentación de un trabajo a los amigos, a los colegas de profesión, a los críticos y al resto de ciudadanos mendiante un cierto ritual de celebración.


Si bien la estructura de las inauguraciones para niños y niñas es similar a la del adulto (invitación, discurso inaugural, visita por las salas y aperitivo final) lo que cambia especialmente son los objetivos. Las inauguraciones infantiles también participan del tono festivo de las otras, pero a la vez están teñidas de un matiz educativo diferencial, puesto que de lo que se trata es de acercar a niños y niñas al lenguaje expositivo, de enseñarles a mirar objetos, de introducirles en los entresijos de un discurso expositivo, de mostrarles los cuatro conceptos más importantes de la muestra que se visita. En definitiva, darles las herramientas para que en su edad adulta pueda ser el museo un lugar más accesible.




INAUGURACIONES INFANTILES, ¿CÓMO?


A la hora de plantearse la realización de una inauguración para público infantil hay que tener en cuenta varios aspectos que en la de los adultos no se contemplan puesto que en esta últimas no se les dirige ni se les explica la exposición sino que son meros espectadores y grandes lectores de cartelas (en el caso del CAAM lo hemos observado).


En las inauguraciones infantiles pretendemos, como hemos comentado antes, darles unas pequeñas pautas para que ellos las vayan asimilando y no tener, posteriormente en su edad adulta, esa sensación de no saber ni siquiera moverse por el museo. Pensamos, que el conocimiento del espacio proporciona una seguridad que te permite ir más relajado. Si a ello le unimos la enseñanza de la observación de las piezas su resultado será notablemente satisfactorio.


Así tendremos en cuenta varios aspectos:
1. La edad de los participantes: seguramente lo que interesa a un niño de 3 años no será válido para otro de 12, ya que sus capacidades, sus posibilidades y sus conocimientos son muy diferentes. Esto nos puede obligar a decidir si estructurar la actividad en grupos de edad, o si, dado que los asistentes vienen hermanos, primos y amigos es mejor no separlos y, por tanto, buscar un discurso que pueda llegarles indiferentemente de su edad.
2. La responsabilidad de los participantes: ya que ésta va a recaer totalmente sobre el personal del DEAC desde el momento en que sus tutores los dejen para realizar la actividad. Así pues, será necesario organizar su recepción y devolución, un hecho más complejo de lo que a priori podríamos suponer.
3. El número de participantes a los que se pondrá atender. El objetivo es que todos los asistentes tengan una buena calidad de visión y de participación, por lo que es muy probable que haya que limitar el aforo de la inauguración.

LA EXPERIENCIA DEL CENTRO ATLÁNTICO DE ARTE MODERNO


En el año 2002, el DEAC el CAAM crea las Inauguraciones Infantiles, como hemos mencionado anteriormente surge, porque queríamos innovar en varios aspectos. Por un lado el único trato que teníamos con los niños era a través de las escuelas y observábamos cómo los escolares desaparecían cuando acababan sus estudios. Nosotros, en el departamento siempre hacíamos la broma de que nos “quemaban” o “tiraban” al igual que hacen con los libros. “El museo no nos sirve ya”, “nos ha dado todo lo que nos tenía que dar” era alguna de las frases de adolescentes que cansados de las charlas maratonianas que teníamos con ellos cuando acudían con su clase. Un día al recibir a una clase de primaria, yo les comenté que no tenía mucha voz porque la noche anterior habíamos tenido la Inauguración de la exposición que íbamos a visitar con los alumnos. Una de las niñas del grupo me preguntó con cara de asombro que era eso de la Inauguración. Yo les comenté que el primer día que abrimos la exposición se invita a los adultos para enseñarles la exposición. “Se abren las puertas a las 20.30 y se invita a entrar a todo el público, posteriormente se les invita a un cóctel”. La niña rápidamente me dijo que sus padres habían estado ayer en el CAAM y que, ahora entendía por qué ellos (sus padres) se lo pasaban bien cuando venían. Rápidamente pensé que por qué tenemos que esperar a que los niños se conviertan en adultos para poder celebrar ese acontecimiento. Así que, le comente a la niña que a partir de la próxima exposición tendríamos inauguración para ellos. Mi director, Frank Gonzalez, no sólo apoyó esta iniciativa sino que se involucró/participó en ella. Así fue como nacieron las Inauguraciones Infantiles. Este ha resultado un evento del que nos sentimos cada vez mas satisfechos porque los niños que en el 2002 tenían 8 años ahora tienen 16 y los vemos participando de la vida en el Museo y ahora, mas involucrados que nunca porque hemos creado un proyecto que se llama TERRRITORIO OKUPADO en el que su continuidad tiene razón de ser.

Pero vayamos a analizar nuestras Inauguraciones. Estas se realizaron para niños y niñas de entre 4 y 14 años, que como dicen nuestros compañeros del Museu Marítim es “un abanico de edades ciertamente muy amplio”.


La difusión de esta actividad se hizo una invitación diferente a las que se diseñan para las de los adultos. A diferencia del Museu Marítim, el CAAM no tenía una base de datos infantiles porque no se realizaban talleres los fines de semana ni entre semana. En la primera invitación, en papel, se dejó en la recepción del Centro para que los padres y niños que acudían a ver la exposición se informaran de esta nueva actividad


A medida que pasó el tiempo las inauguraciones Infantiles tuvieron tanto éxito por parte del público Infantil que las invitaciones pasaron de, papel de folio, a tarjetas que los niños recibían por correo, ya que incorporamos una hoja de inscripción para recibir la información en casa. Esto provocó un aliciente mas para los chavales, por primera vez se sintieron protagonistas de la actividad que generaba el museo, hasta tal punto que venían con sus tarjetas el día de la inauguración para que todos supieran que habían sido invitados por el Centro Atlántico de Arte Moderno.

Contenido de la trasera de la tarjeta: Te invitamos a la inauguración de la exposición Swith on the power, que tendrá lugar el día 7 de octubre a las 18:30 horas


Cuando los niños acuden a la Inauguración, los monitores reparten unas tarjetas que se les dan a los niños e iguales para los adultos. Ambas tarjetas tienen el mismo número. Así cuando el padre viene a recoger a los niños y nos entrega la tarjeta, nosotros mediante el número sabemos qué niño es.


Dividimos a los niños por grupos de edades, 1er grupo 4/5/6 años. 2º grupo7/8/9 años. 3er grupo10/11/12 años. 4º grupo 13/14 años. Los grupos van acompañados por un monitor. Casi siempre el comisario de la exposición, ó artistas que tienen su obra expuesta, e incluso nosotros ejercemos de anfitriones en el recorrido por la exposición.


Nunca, bajo ningún concepto realizamos una visita guiada típica, recorrido por todas las salas del museo, sino que elegimos una serie de obras que nos llevan a descubrir el sentido de la exposición. Posteriormente vamos al patio del museo (como podemos ver en la foto) dónde se realiza el cóctel que corre a cargo de nuestros patrocinadores, un supermercado que nos abastece de la comida y un restaurante que nos hace chocolate caliente y nos regala queques ( bizcocho).

En el caso del CAAM, no realizamos ninguna actividad posterior al aperitivo porque entre la visita y el cóctel tardamos una hora y cuarto, así cuando acaban de comer los padres ya están viniendo a buscarlos. Eso nos facilita ese “no saber que más hacer” por parte del niño, después de acabada la merienda.

Una de las cosas que más nos llena de satisfacción es ver como los chavales que no se conocen acaban quedando para los talleres o para ir al cine. Desde nuestro departamento creemos que es muy importante en la vida del niño que a lo largo de su recorrido pueda ver que los museos pueden servir también para sociabilizarse.
Cada vez que los niños acuden a las inauguraciones infantiles los observamos entrando por la puerta del museo ilusionados, y cuando abandonan el museo deseamos que tengan sensaciones como las de Petra, la protagonista del libro de Blue Balliet, El misterio de Vermeer.




.......................... Se le ocurrió que la mayoría
de las personas que iban a los museos no se hacían esas preguntas. Se limitaban
a creer que estaban contemplando algo valioso, bonito o interesante. No se
devanaban los sesos pensando.
Pero ella no se convertiría en una persona
así, jamás.
Pensó en los cuadros del Instituto de Arte que le producían la
sensación de que podía prescindir de todas las cosas previsibles. Siempre
experimentaba esa sensación ante el cuadro de Caillebotte titulado Día lluvioso:
los adoquines mojados, las mujeres y los hombres que caminaban con faldas largas
y sombreros de copa, respectivamente, la sugestiva curva de la calle..... Eso
era arte y aventura; la llevaba a otro mundo, y hacía que las cosas conocidas le
resultasen misteriosas. Volvía a su vida de siempre sintiéndose un poco
distinta, al menos durante unos minutos.............................

El enigma de Vermeer
Blue Balliert

Así que no se olviden de venir al CAAM a ver, conocer, descubrir, sentir, disfrutar...
Paseamos. Observamos. Nos asombramos. Dialogamos.




Nos acercamos. Y si queremos, nos sentamos.




LA EXPERIENCIA DEL MUSEU MARÍTIM DE BARCELONA


La experiencia nos dice que cuando desde el Museo Marítimo hacemos un llamamiento a las familias para realizar una actividad festiva, rápidamente podemos reunir entre 200 y 250 criaturas. Por tanto, planteamos un tipo de inauguración con el aforo limitado, para la cual era imprescindible reservar plaza para poder asistir.


Estas inauguraciones se abrieron a niños y niñas de entre 3 y 12 años, un abanico de edades ciertamente muy amplio pero no queríamos dejar fuera de esta fiesta a los más pequeños, porqué suele constituir el grueso de nuestro público en la mayoría de propuestas que realizamos.
Dada la diversidad de edades de los participantes, optamos por utilizar el teatro como procedimiento para acceder a los discursos de las exposiciones, ya que el lenguaje teatral consigue conectar prácticamente con todos los sectores de público.


Para la difusión de las actividades infantiles contamos con una base de datos de menores de 13 años integrada por más de 2000 registros, que hemos ido recopilando, siempre con el consentimiento de sus tutores, con el objetivo de tenerlos informados, siempre de manera personalizada, de las actividades que organizamos para ellos. En cada inauguración se hizo una tarjeta de invitación similar a las que se diseñaron para las de los adultos, con un texto más llano y directo.


La primera inauguración infantil. “Atrapados en el hielo”


Era una muestra que narraba las peripecias de unos aventureros británicos que a comienzos del siglo XX intentaron atravesar la Antártida a pie. Dicha inauguración tuvo lugar el 17 de noviembre de 2007 y se decidió acoger a un máximo de 100 invitados, y dividirlos en 4 grupos de 25, cada uno de los cuales debía ser conducido por un actor que asumía el rol de un miembro de la tripulación de Shackleton, el líder de la expedición. El criterio de división de los grupos fue la edad con el fin de adaptar cada discurso al nivel de los grupos. Así, agrupamos a los visitantes en tres bloques: de 3 a 6, de 7 a 9 y de 10 a 12 años.


Esta división forzada de hermanos o amigos no gustó demasiado a los participantes. Por otra parte el hecho que cada actor acompañara un grupo le dio a la actividad un cierto aire de visita guiada. Además, esta división nos obligaba a convocar a los 100 invitados a la misma hora, tanto de llegada como de recogida, cosa que comportaba una cierta saturación, ya que a los 100 niños hay que añadir a los adultos que los acompañan, lo cual suponía una aglomeración destacable en la entrada y en la salida de la actividad.

Tras la visita a la exposición se procedió a realizar el tradicional aperitivo de todas las inauguraciones, pero el proceso fue más rápido de lo previsto (un visto y no visto), y se notó a faltar alguna actividad complementaria, que sirviera de colofón al acto inaugural mientras esperaban a sus mayores, ya que el retorno de los participantes lleva bastante tiempo.






Empezamos con el discurso del director del Museo. Cada actor tomaba el rol de un miembro de la tripulación y explicaba la exposición en primera persona. Y finalmente, no hay inauguración sin aperitivo final.


La segunda experiencia. “Los mares de Zheng He”


La segunda inauguración fue planteada de manera un poco diferente. Se trataba de una exposición dedicada a un marino chino que navegó por el Océano Índico a lo largo del siglo XV, comandando flotas de hasta 300 barcos, integradas por más de 25.000 tripulantes.


Para la inauguración infantil de esta exposición, que tuvo lugar el sábado 7 de febrero de 2009, se decidió aumentar el número de asistentes a 180, ya que en la anterior experiencia habíamos comprobado que muchos niños y niñas se habían quedado fuera por falta de plazas. Para gestionar la llegada de tantos visitantes, tuvimos que dividirlos en 6 grupos de 30 personas, que se iban completando por orden de reserva.


Cada uno de los grupos era convocado 15 minutos más tarde que el anterior y en él se mezclaban participantes de 3 a 12 años, optando en esta ocasión por no dividirlos por edades, para no separar a familiares o amigos que hubiesen venido juntos.


Contamos de nuevo con la colaboración de 4 actores, pero en lugar de hacer que cada uno de ellos explicara toda la exposición, decidimos distribuirlos estratégicamente en 4 lugares concretos de la muestra, donde representaban un sketch de unos 10 minutos, con lo cual se conseguía una dinamización de la visita a la exposición y un efecto de sorpresa en el recorrido.
- ¿Quines de vosotros sois los soldados? Esta va a ser vuestra nave. Prepararos para el embarque.
- ¡Vestidos así no os podeis presentar delante del gran emperador Sheng He!
Las intervenciones teatralizadas de los actores tenían también un alto componente de interacción con los visitantes, quienes tan pronto tenían que hacerse pasar por eunucos para poder acceder a la Ciudad Prohibida, como debían identificar el barco de la flota de Zheng He al que habían sido asignados como hipotéticos marineros del insigne almirante.


En las dos inauguraciones para gestionar los grupos se organizó un sistema de asignación de tarjetas por colores, iguales para los niños (que las llevaban colgadas en el cuello) y para sus adultos, en los que constaba el nombre del participante y el teléfono móvil del responsable (que nos serviría para localizarlo rápidamente si era necesario). La tarjeta que dábamos a los familiares tenía que ser presentada al personal del museo para recoger a los niños. Esto nos facilitaba enormemente la tarea de localizarlos, puesto que por el color podíamos identificar, rápidamente, en que grupo estaban.

En esta segunda inauguración teníamos preparado un pequeño juego para tener a los niños entretenidos y calmados justo después del aperitivo y mientras no les venían a buscar, y evitar así que se desperdigaran por el espacio, cosa que hubiera dificultado su localización (como nos había pasado en la primera inauguración).


Todos a popa, todos a estribor...